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Eugenio Maria de Hostos, el gran Maestro

Por Marcos Zabala

Pensador, Filósofo, Maestro; desde sus primeros años consagro su capacidad mental a las causas de la libertad de las  antillas.

Este ilustre pensador  puertorriqueño previó con visión profética, mucho antes que sus contemporáneos, la alta misión que las naciones de América estaban llamadas a desempeñar.

Los principios fundamentales formulados en sus escritos son como piedras miliares, que sirven de guía a las naciones americanas.

Su personalidad será en todos los tiempos una inspiración constante a la juventud. En varios países de América formo falanges de jóvenes que en todo tiempo le dieron el honoroso título de Maestro; las generaciones actuales que leen sus libros y estudian su vida también lo veneran como su guía.

Hostos, como lo define el Profesor Juan Bosch, “Fue un Sembrador” de ideas y siempre predicó con el ejemplo; por eso se le considera como uno de lo más esclarecidos civilizadores de este Continente.

Hombre dotado de noble serenidad, de profundo sentido crítico, atrayente y persuasivo, supo revestir con las  galas de un bello lenguaje hasta los temas más áridos.

Partidario de la enseñanza científica y positivista, no fue sin embargo un positivista en sentido absoluto, era un temperamento flexible y ecléctico que aprovechaba lo mejor de cada escuela.

Se adelanto a su tiempo en varios campos del saber y en muchas prácticas de la enseñanza.

Fue un ardiente defensor de la educación científica de la mujer, en Santiago de Chile se tiene muy presente  ese hecho y algunas de las primeras mujeres graduadas en la Universidad dedicaron sus tesis profesionales a la memoria de Hostos.

Sus teorías pedagógicas pueden formar varios volúmenes. Introdujo las ideas sobre la educación gradual e integral. Era enemigo de los programas recargados y su máxima era “El amontonamiento de materia hay que sustituirlo con el ordenamiento de programas”.

Como profesor de derecho tenía sus propias ideas sobre materia constitucional o internacional. Como legislador dejó prueba de su capacidad en la mayor parte de las leyes de instrucción de la República Dominicana.

Viajó por Europa y fue huésped de casi todos los países de América; en todas partes hizo alguna labor benéfica y al mismo tiempo estudió los problemas de su época con extraordinaria capacidad y profunda penetración.

LA MORAL Y LA ESCUELA

Las profesiones espirituales, como podemos llamar a la que más directamente se relacionan con el gobierno o la dirección espiritual de las sociedades, son las peor desempeñadas; reclaman una vocación más dedicada y una noción y cumplimiento del deber  mucho más austeros que cuales quieras otras funciones, y es claro que si la moral condena el descarrío moral general de vocaciones que caracteriza el período industrial de la civilización, cuanto mayor sea la trascendencia social de la profesión, tanto mayor será su responsabilidad en el mal que se condena.

Se comprende que el labriego no sepa que es una entidad de primer orden, que el obrero ignore su importancia social… Pero que el maestro no sepa a punto fijo el papel que desempeña…

LA ESCUELA TIENE QUE CUMPLIR TRES FUNCIONES:

* FUNDAMENTAL suministra sin reserva los fundamentos coordinados de toda la verdad que se conozca, así educará la razón, la guiará hacia su propio fin y preparará a hombres que amen la verdad como se ama un bien necesario y conocido, y que detesten el error con la fuerza viril con que se debe detestar el mal.

* NO SECTARIA la escuela deberá defender con vigor su independencia de todo dogma religioso, de todo dogma político, de todo dogma económico, de todo dogma científico, de todo dogma literario o; en una palabra de todo DOGMA…

* EDIFICANTE  la escuela ha de educar en vista y previsión continua de su propio objeto moral, y el objeto que tiene en la vida y en la humanidad  el niño. El niño es la promesa del hombre, la esperanza de alguna parte de la humanidad; La escuela tiene por objeto moral la preparación de conciencias. 

Así por su objeto o como por el del niño que va a se r hombre la escuela ha de edificar en el espíritu del escolar, sobre los cimientos de verdad y sobre base de bien, la columna de toda sociedad el individuo.

10 octubre 2009 Posted by | Uncategorized | Deja un comentario

Santo Domingo Español

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10 octubre 2009 Posted by | Uncategorized | Deja un comentario